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DIEZ FRASES QUE NO DEBERÍAS DECIR EN CLASE

 NO, NO LAS DIGAS

 

Lo que te dices puede contribuir a que te vengas arriba y consigas tus objetivos. Y todo lo contrario. Sí, sí, que se te oye perfectamente. Esos comentarios que te dedicas a ti mismo/a entre dientes. O que le dices a tu profesor/a, como si tuviera la culpa de algo. Tal vez resulte difícil de creer, pero hay frases que sabotean a quien las profiere cual si fueran dardos envenenados que uno escupe al cielo. Suelen empezar con un “es que” o un “pero”, y se pronuncian en cuanto un ejercicio nos plantea un reto. Aflora la inseguridad y ¡frasecita al canto! Especialmente entre aquellos que dan sus primeros pasos en el mundo del pole, telas y las demás disciplinas aéreas. Hemos hecho una selección de los “greatest hits” que oímos en clase. ¿Reconoces alguna?

 

  1. NO PUEDO. Si te lo repites una y otra vez, te lo acabarás creyendo y entonces no, no podrás. Te proponemos esta variante: “no puedo HOY”. Así abres la puerta a la posibilidad de conseguirlo. Esto nos lleva a…

  2. NUNCA LO CONSEGUIRÉ. Vaya por Dios, estamos perdiendo esa puerta de la que acabamos de hablar. Con estas palabras te sentencias y te resignas al fracaso. ¡Y eso, jamás! Recuerda que todo se consigue trabajando, repitiendo, practicando. No hay otra.

  3. ESTO NO ES PARA MÍ. ¿Para quién es, entonces? Los deportes y artes, por exigentes que sean, no surgen para que sólo los practiquen famosos atletas olímpicos (que, en su mayoría, no eran ni famosos ni atletas ni olímpicos cuando se enfrentaron a ellos por primera vez). Lo que deberías preguntarte es qué buscas en la disciplina que has elegido probar y por qué te llama la atención. Si has oído “la llamada”, ¡por algo será!

  4. SOY DEMASIADO TORPE. Tenemos buenas noticias para ti: no son pocos los poledancers y aerialistas que tropiezan con sus propios pies en cuanto sueltan ese elemento que dominan. Además, cabeza abajo, nadie sabe dónde tiene la mano derecha, y menos si está empezando.

  5. NO SOY LO SUFICIENTEMENTE FUERTE/ FLEXIBLE/ DELGADA/O / ROBUSTA/O… Eres tal y como tienes que ser. Todos los cuerpos son diferentes y tienen cualidades que se pueden explotar. Es sólo que no has descubierto las tuyas. Date tiempo para encontrar tu fuerte y desarrollar todo lo demás.

  6. QUÉ DIFÍCIL. Normalmente se dice ante un ejercicio que no se ha hecho jamás. Y casi siempre resulta ser algo que parece más complicado de lo que es en realidad. No lo sabrás hasta que lo intentes.

  7. QUÉ DESAGRADABLE. Equivale a “me da miedo” o a “esto tiene que doler”. Aplíquese la solución apuntada en el caso 6.

  8. NO ES MI LADO BUENO. Aquí va una alternativa para nuestra nueva filosofía positiva: vamos a decir que tengo mi lado “bueno” y mi lado “mejor”. Y si realmente es “malo”, hay solución. Consiste en repetir el doble de veces los ejercicios por esa parte. No falla.

  9. NO AGUANTO MÁS ESTA FIGURA. Haz un experimento. Se trata de aguantar dos segundos más esa figura justo después de pronunciar esta frase. Descubrirás que puedes. Y además es la vía para incrementar tu fuerza y tu resistencia.

  10. SOY DEMASIADO MAYOR PARA ESTO. Nuestra gran favorita. Enhorabuena, que sepas que los mayores de… tienen un umbral de frustración más elevado y una paciencia mayor que los jovencitos. Aquí el músculo más importante se llama cabezonería. No vale esta excusa.

 

Cada vez que se te escapen estas joyitas que mermarán tu autoestima, oblígate a pensar en positivo. Estás en el camino, disfruta del proceso, trabaja y considera que sólo intentando hacer eso que tanto cuesta ya te estás superando. Sé realista a la hora de juzgarte y, sobre todo ¡paciencia! Aprecia tus pequeños logros de cada día y prémiate por ellos. ¡Te lo mereces! 

Isabel Queipo

 




 

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