Central de Pole

Blog Central de Pole

El arte no entiende de sexos

 

¡Fuera estereotipos!

 

Recuerdo una película que me marcó bastante, ''Billy Elliot: quiero bailar". Trataba de un niño cuyo sueño era bailar y fluir con los espacios que tenía a su alrededor, pero su padre era de los que pensaban que los niños tenían que boxear o jugar al fútbol. Y vosotros, ¿qué pensáis?

Aunque parezca mentira, muchos son todavía los padres que abogan por estos principios un tanto arcaicos. Más de los que os pensáis, creedme. Muchos de ellos se ocultan ante los demás, pero luego en sus casas, en su territorio, es donde se muestran tal y como son. En cambio, otros se abanderan con esos "valores" y oye, los defienden a capa y espada como si tuvieran la verdad absoluta.

Bien, yo siempre he sido defensora de que cada uno puede pensar y hacer lo que considere con su vida, pero no con la de los demás. Está claro que se trata de sus propios hijos, pero la danza o la acrobacia son artes, nada perjudicial. No sé si preferirán que sus hijos sean unos machotes que no saben ni controlar la fuerza que tienen, a mí por lo menos eso no me gusta.

En todas y cada una de las disciplinas artísticas no solo se pone la fuerza y la flexibilidad, se pone el alma. Incluso me atrevería a decir que el alma es el elemento fundamental de todo lo que tiene que ver con subirse a un escenario. Cada movimiento sale de dentro, y doy fe de que todas las personas que lo practican tienen una gran sensibilidad.

Personalmente me resulta precioso ver a hombres en terrenos como la danza clásica, con esas perfectas puntas y esos saltos que casi rozan el cielo. Os aseguro que muchas veces las siluetas femeninas y masculinas se fusionan a la perfección sobre el escenario, dos almas bailando que han dejado sus sexos fuera del cuerpo.

Por todo ello, padres y madres, ¿qué hay de malo en romper los antiguos estereotipos? ¿Por qué queremos avanzar en unas cosas y en otras no? Estamos ya en pleno siglo XXI, y aunque muchas veces (la mayoría) nuestra mente evoluciona más tarde de lo que lo tiene que hacer, aquí estoy yo y otros muchos más para lanza un mensaje alto y claro: "Si tu hijo te dice que quiere bailar que baile, si tu hija te dice que quiere boxear que boxee. No somos nadie para quebrantar sus sueños. Que su cuerpo fluya como se lo pida el corazón".

 

 

PD: El arte también es una droga, pero de las sanitas.



 

Bárbara Arrieta Baladés

Facilitamos los espacios para soñar
La Flexibilidad

Artículos relacionados

Subir