Central de Pole

Blog Central de Pole

La Flexibilidad

¡No quiero ser un palo andante!

 

Si os soy totalmente sincera, me alegra que la gente diga: "Bueno las que no tienen flexibilidad suelen tener más fuerza..." ¡Me niego! ¿No se puede tener un poquito, o un muchito, de cada cosa? Pues al parecer sí, pero la solución no mola tanto...

Una cosa está clara, y es que todos nacemos casi con la misma flexibilidad. Los niños pequeños se doblan como chicles sin trabajarla siquiera, pero ¡ay amigo!, la cosa luego cambia. Lo más duro de la flexibilidad es que cuesta muchísimo conseguirla y aún más si cabe mantenerla en el tiempo. Los progresos son muy lentos y en cuanto no la trabajas en unas semanas vuelves a como estabas antes. Un fastidio, sí.

Una opción es trabajarla en casa, pero eso tiene peligro como siempre. El peligro está en que como no hay un compromiso con otra persona, tiendes a relajarte y no llevas de forma disciplinada lo que quieres hacer. Sin embargo, al estar apuntada a una clase que tienes que pagar te sientes en la obligación de cumplir con tu propósito. Unido a esto, el hecho de estar con tus compañeras de clase hace que te motives más y no sentir que eres el único palo del mundo.

Otra cosa que a mí personalmente me ocurre, es que al no ser una profesional de la flexibilidad a veces me hago daño en el cuello al hacer determinados ejercicios. Sé que eso sucede porque nos ponemos tensos o por una mala colocación del cuerpo. Para que no pase esto, mirad bien cómo hay que realizar cada paso en caso de que os atreváis a ejercitarla solos.

Aparte, una cosa más que evidente, son las instalaciones. En escuelas como Central de Pole donde las salas están pensadas para el desarrollo de las artes, se cuenta con instrumentos y espacios grandes para poder estirar sin miedo a chocarte con nada. Esto en casa no suele suceder. Ni qué decir tiene que en las clases, cada ejercicio a realizar es supervisado por un profesional que evite que te hagas daño (como he comentado antes) o que, por desconocimiento puedas estar haciendo una postura que a la larga dañará a tu cuerpo.

Un plus si practicas otras disciplinas como pole, telas, baile...etc, porque la flexibilidad va en aumento al trabajarla indirectamente. Eso sí, cada uno tiene que ser consciente de sus posibilidades, no hay que forzar al cuerpo. Un mal movimiento o un sobreesfuerzo puede ocasionar una lesión que además de dolorosa, es difícil de recuperar.

Animáos y no veáis la flexi como algo imposible, simplemente es un poquito dura de pelar...


 

Bárbara Arrieta Baladés

 



El arte no entiende de sexos
IVA en la Cultura

Artículos relacionados

Subir