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Lazos que adornan 'Central de Pole'

Las Telas Aéreas

Así es. No os penséis que he puesto ese titular para que quede bonito, es que es la realidad. En la Central hay unos lazos que se asoman desde una pequeña ventana y que despiertan la incertidumbre de muchos de los que pasan por nuestra escuela. Se trata de una disciplina bastante más conocida, presente tanto en el circo como en muchos espectáculos de entretenimiento. Las telas aéreas.

A decir verdad es un arte que nunca me he atrevido a probar. ¿Vosotros sabéis la cosa que tiene que dar estar a tanta altura haciendo múltiples acrobacias? Sin embargo en la escuela hay una gran cantidad de valientes que un día decidieron vivir el arte convertido en seda y, desde entonces, no conozco a ninguno que lo haya dejado de hacer. Al igual que ocurre en el Pole Dance, las telas requieren una gran fuerza que se va ganando poco a poco con el paso del tiempo y una flexibilidad que facilita bastante cada una de las figuras que se enlazan allí arriba.

Sin embargo, las telas proporcionan una sensación que difiere bastante a la anterior disciplina, y es que no es un elemento estático sino que cada uno de los movimientos que realizas están suspendidos en el aire. Por esto mismo el equilibrio es una constante y el esfuerzo que se necesita es enorme. ''Es una libertad incontrolable, la sensación de poder volar al no tener los pies en la tierra. “Una libertad que se agarra al pecho y viaja contigo'', así define una de las alumnas de la Central lo que esta modalidad le hace sentir.

Otra diferencia que no puedo dejarme en el tintero es la vestimenta. Como ya sabéis en el Pole cuanta menos ropa mejor, no para lucirse, sino para que la mayor parte de tu cuerpo esté en contacto con la barra. Por el contrario, en las telas cuanto más tapaditos vayáis mucho mejor, y es que la fricción con la tela quema muchísimo . ¡Ropa ajustadita y que tape!

Con el paso del tiempo, las telas han ido evolucionando mucho y ya no solo se presentan como una disciplina al alcance de los artistas experimentados, sino que cualquier persona de a pie que quiera volar por unos segundos puede hacerlo. Los progresos, al igual que ocurría con el pole, se ven bastante rápido por lo que la motivación y el sentimiento de superación es increíble.

Además, al igual que el resto de artes que se imparten en la Central, es tal la concentración que se pone en cada una de ellas que te olvidas de todos los problemas del día a día. Considero que es la mejor terapia que puede llegar a existir, es la mejor forma de ser nosotros mismos sin miedo al qué dirán. Las cosas se ven de otro color.

 

He de reconocer que una de las cosas que más me llamaron la atención de la gala que celebró la escuela este año fueron precisamente las telas. Es conmovedor ver cómo personas pueden llegar a transformarse en ángeles cuando se suben ahí arriba y bailan con las telas como si fuera fácil. La fluidez con que los cuerpos bailan y se expresan en espacio sin gravedad, contemplando que el miedo ha desaparecido para dar paso al arte en estado puro. 

 

Bárbara Arrieta Baladés

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