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Mi primera coreografía de pole

 

Tips para montar tu primera coreografía

 

Hay un momento en la vida de todo el que empieza en pole dance en que todo cobra sentido: las coreografías. Uno puede haber aprendido secuencias, pero unirlas y encajarlas en música son palabras mayores. Es toda una prueba de resistencia, creatividad y técnica. Un ejercicio que debería hacerse al menos una vez en la vida de todo/a poledancer por todo lo que se aprende en este proceso. Montar una coreografía sencilla, aunque no sea para mostrarla al público, es un entrenamiento excelente de memoria, limpieza y resistencia. Y seguro que, hecha tu primera coreo, querrás repetir. Así que aquí van unos pequeños consejos para que te pongas manos a la barra.

 

  1. Si eres de la vieja escuela, coge papel y boli y apunta los nombres de figuras y giros que quieres/puedes hacer. Si eres un milennial, haz acopio de vídeos de Instagram o de tus mejores hazañas registradas en el móvil.

 

  1. ¿Qué tipo de canción escoger? Prácticamente todo vale y lo importante es que te motive. Eso sí: busca un medio tiempo, es lo ideal. Casi mejor que sea más lenta que rápida. Si el ritmo es acelerado, te frustrarás porque no llegas a tiempo (y es agotador). Si es un tema ultralento, deberás mantener figuras y giros más rato, lo que también es una dificultad añadida.

 

  1. Tu canción debería tener variaciones que puedas identificar fácilmente. De esta manera, te costará menos asociar cada movimiento a su momento en la música y no te perderás.

 

  1. Trata de evitar música muy explosiva, es decir, con muchos golpes de música. Esto de dará más libertad a la hora de elegir combos.

 

  1. Tus combos: deben ser secuencias que dominas, que te agrada hacer y te salen fácilmente. Eso, si vas a presentar la coreo con una fecha prevista. Caso de que no, es interesante plantearse algún reto (realista) o aprovechar para introducir algún ejercicio que te sale pero que sabes que puedes mejorar y limpiar. 

 

  1. Dosifícate. ¡Es la clave para llegar con aliento hasta el final! Utiliza el suelo para descansar de los ejercicios más “poleros” y busca movimientos que te permitan expresarte sin invertir esfuerzo.

 

  1. Te aconsejamos no andar subiendo y bajando de la barra todo el rato. Mejor, reserva momentos de la canción sólo para figuras y otros sólo para giros. Recuerda que éstos son siempre más agotadores que las figuras.

 

  1. Cuenta una historia. Tal vez seas muy fan del pole sport y no estés muy interesado/a en el pole art, pero si vas a mostrar tu trabajo a otras personas, sobre todo ajenas a este mundillo, van a apreciar un buen storytelling. Además, encarnar un personaje y crear una situación te van a dar muchas pautas para enfrentarte al síndrome de la página en blanco.

 

  1. No deberías exceder los 2 minutos. Como mucho, 2 minutos y medio. Sobre todo si no llevas demasiado tiempo practicando pole y si lo vas a hacer para un público. Mejor apostar por poco tiempo y muy lucido, con tus mejores trucos. ¡Que se queden con ganas de más!

 

  1. Reserva tu mejor figura para el final. La más bonita, complicada y/o visualmente impactante de tu repertorio. Y si encima tienes algún arroje, ¡éxito seguro!



Isabel Queipo

 

 

 

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